Valor real y valor de reposición a nuevo

Valor real y valor de reposición a nuevo.

En esta ocasión queremos aclararte algunas dudas en torno a los conceptos de valor real y valor de reposición a nuevo en los seguros. Frecuentemente estos dos conceptos no parecen estar muy claros ya que nuestros clientes nos preguntan muy a menudo. Vamos a explicarte la forma en que indemnizan las aseguradoras, la definición de ambos términos y finalizaremos aportando algunos ejemplos de su aplicación práctica donde los bienes asegurados son maquinaria industrial o edificios.

Cómo indemnizan las aseguradoras.

Todas las compañías comparten una serie de parámetros a la hora de indemnizar al asegurado en el caso de que se produzca un siniestro que cause daños a los objetos asegurados en la póliza. Lógicamente, lo normal es que la compañía indemnice al asegurado o a sus beneficiarios por el daño producido, teniendo en cuenta el valor del objeto que ha resultado dañado en el siniestro. Dicho valor, será estimado en función del que tuviera el objeto en el momento inmediatamente anterior a que se produjera el siniestro. Para calcular esas indemnizaciones, las aseguradoras utilizan en sus pólizas varias modalidades o tipos de valores. Dos de las modalidades más comunes o frecuentes son el valor real y el valor de reposición a nuevo que explicaremos más adelante.

La Ley de Contrato de Seguro, establece en su artículo 26, que “el seguro no puede ser objeto de enriquecimiento injusto por parte del asegurado”. Es decir, una indemnización debe ser suficiente para restaurar el daño causado, pero no debería implicar un incremento en tu patrimonio.

Entonces, ¿cómo valoramos el daño causado? si una máquina tiene 8 años de antigüedad y se quema. ¿Es coherente que te paguen una nueva? ¿Es coherente que le apliquen una depreciación por uso? Lo cierto es que todo dependerá de la modalidad de seguro que tengas contratado. Dicho esto vamos a explicar estas dos modalidades de indemnización: el valor real y el valor de reposición a nuevo.

Seguro a valor de reposición a nuevo.

Las compañías de seguros utilizan varias formas para referirse a esta cobertura: “valor a nuevo”, “valor de nuevo”, o también “valor de reposición a nuevo”. Todas ellas son similares con algún matiz.

Básicamente en estos casos, el valor del bien asegurado sería equivalente al coste de comprar el mismo bien nuevo u otro de iguales características en el momento del siniestro. Es importante este matiz que hace referencia al momento en que se produce el siniestro, ya que algunos bienes pueden sufrir una depreciación en el precio en periodos de tiempo muy breves, como por ejemplo en el caso de artículos tecnológicos. Es habitual que exista una cláusula que modera este valor, para los casos en los que los bienes están ya muy depreciados. Esta cláusula indica que el valor de nuevo es equivalente al menor de estos dos valores: el valor de comprar el bien nuevo o el valor real (aplicando depreciación por uso) incrementado en un 50%.

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Seguro a valor real.

En este caso la valoración es diferente, ya que sí se tiene en cuenta la depreciación del valor del bien producida por el paso del tiempo, el uso o el desgaste de dichos bienes. Cuando la compañía de seguros te indemniza según el valor real o, a veces llamado valor de uso, la cantidad se calculará según el valor del bien u objeto como si fuera nuevo y restando la depreciación que haya tenido ya sea por el uso, el deterioro o por el paso del tiempo. El método de cálculo de la depreciación por uso, a menudo va relacionado con el valor de mercado de segunda mano (valor venal), tablas de depreciación que se establecen en la póliza (por ejemplo, 10% anual) y la vida útil del bien. Todo ello hace que la función del perito y su criterio asuma un papel relevante en estos casos.

Es habitual utilizar este criterio de valoración cuando el bien no se repone, cuando afecta a un bien completo que no tiene reparación o cuya reparación cuesta más que el valor real del bien. Por ejemplo, imaginemos el caso de un equipo electrónico en el que se ha dañado la fuente de alimentación, por una subida de tensión. Sí sustituir la fuente de alimentación cuesta más que el equipo a valor real, se pagará el valor real del equipo. Pero, si la fuente de alimentación se puede sustituir a un coste inferior al valor del equipo, se indemnizará el valor de reposición de la fuente de alimentación.

Valor real y valor de reposición a nuevo en industria y edificios.

Hasta aquí, estos dos conceptos tan sencillos han quedado bien explicados. Pero, ¿qué ocurre con bienes u objetos que no son tan comunes como un coche, un televisor o un mueble? En ocasiones estos conceptos son menos claros o necesitan de matices en los seguros para empresas. Vamos a poner un par de ejemplos sobre valor real y el valor de reposición en maquinaria para industria y el valor de reconstrucción en edificios.

Valor real y valor de reposición a nuevo en maquinaria industrial.

Si en una empresa de corte industrial, una determinada maquinaria sufre daños causados por un siniestro, dependiendo de la modalidad que figure en la póliza la aseguradora nos indemnizará por el valor real o el valor de reposición a nuevo.

En ambos casos la aseguradora tendrá en cuenta el valor de la maquinaria en el mercado así como su vida útil promedio. Pongamos un ejemplo de indemnización por valor real. Imaginemos que la maquinaria tiene un coste de 10 mil euros y que su vida útil estimada es de 10 años. En este caso la indemnización se calculará en función del coste estimado de esa maquinaria nueva. Pero deberemos tener en cuenta la depreciación en función de esa vida útil. Por ejemplo, si la máquina tiene 5 años (la mitad de su vida útil), en este caso la indemnización sería de 5 mil euros.

Por el contrario si la indemnización de la maquinaria siniestrada se calcula a valor de reposición a nuevo, la referencia sería el coste que tendría comprar la misma maquinaria u otra de similares características en el momento en el que ocurre el siniestro o su valor real incrementado en un 50%.

En cualquier caso, para que se indemnice a valor de nuevo, suele ser imprescindible que el asegurado reponga el bien. Si decide no reponerlo se suele indemnizar a valor real.
Por último, cuando el siniestro ha producido daños parciales, por ejemplo, se han quemado sólo 2 piezas de la máquina (siniestro parcial), casi siempre se indemnizará a valor de reposición a nuevo.

Valor de reconstrucción en edificios industriales.

Es posible que un edificio, ya sea una vivienda o una nave industrial, sufra daños materiales graves en su estructura o cualquiera de sus partes a causa de un siniestro como un incendio, un terremoto, etc. En un caso así, la aseguradora indemnizará por el valor de reconstrucción, siempre que se pueda reconstruir.

Este valor de reconstrucción es muy similar al concepto de valor de reposición a nuevo. Ese valor de reconstrucción sería equivalente al coste que tendría reparar el inmueble y dejarlo en el mismo estado en que se encontraba antes del siniestro. Usando para ello materiales similares o equivalentes siempre que resulte imposible utilizar exactamente los mismos.

Como has visto estos conceptos son más sencillos de lo que parecen pero es normal que tengas dudas sobre qué modalidad elegir. En Uno Correduría de Seguros estaremos encantados de atender tus dudas y aconsejarte para que no corras riesgos en tu seguro.
No dudes en contactar con nosotros para recibir asesoramiento o solicitar un presupuesto.

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(Reseñas de Google My Bussines)



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